lunes, 6 de octubre de 2008

La Doma




Los animales en general suelen aportar mucho más a las personas que la simple utilidad que puedan tener.En el caso de los caballos, además de su compañía, se han realizado estudios por veterinarios y científicos para desarrollar una terapia que ayude a sanar al ser humano, tanto física como mentalmente. Una de estas terapias es la llamada equinoterapia o hipoterapia.En ella es básico el movimiento del caballo, su andar, pero también su expresión y forma de comportarse.Con la equinoterapia se han conseguido muy buenos resultados al tratar a niños con problemas psicológicos o personas con dificultad para desarrollar ciertos movimientos.La equinoterapia no consiste en enseñar al enfermo a montar a caballo. Se basa en la colocación del paciente de forma adecuada a cada caso particular, de manera que el movimiento estimule su cuerpo y así facilitar la rehabilitación.
Los primeros en darse cuenta de los efectos terapéuticos del caballo fueron los griegos, ya que la equitación en la época era un deporte muy apreciado, que además tonificaba el cuerpo y ayudaba a mejorar el estado de ánimo.
Más tarde, diversos estudios dieron como resultado que montar a caballo resultaba beneficioso ya que mejoraba los movimientos y el equilibrio de quienes lo practicaban. Por eso, muchos científicos utilizaron esta medicina natural para combatir trastornos motrices, psicológicos e incluso neurológicos.
El mayor auge de esta terapia se dio en los años 60 en Alemania, donde se ha demostrado con hechos que la terapia con caballos tiene efectividad en el tratamiento de muchas enfermedades.
La equinoterapia consiste en la integración del caballo y la persona en un solo ser. La relación que existe entre el movimiento del animal y la respuesta de la persona enferma es la base de esta medicina natural.En personas con dificultades motrices, el trote del caballo es esencial ya que produce sensaciones muy similares a las que sentimos los humanos al caminar, por lo que el enfermo vuelve a familiarizarse con este movimiento.Precisamente el trote del caballo tiene varias modalidades, dependiendo de la fuerza o velocidad que le del animal, por tanto, las respuestas que producen en las personas son muy variadas y agilizan su recuperación.Los movimientos del andar equino producen vibraciones que a su vez se transmiten por la médula, con una frecuencia aproximada de 180 oscilaciones por minuto. Por tanto, el cerebro recibe la misma información que si caminara. Por ello, es fundamental cabalgar sin montura, para que el contacto con el animal sea total y la persona reciba el calor que desprende el caballo, así como el movimiento en las piernas y pelvis. El caballo es el único animal que produce este estímulo neurológico.Para los familiares de las personas enfermas, la equinoterapia también puede serle muy útil para mantener el ánimo arriba.
La otra aplicación más común, además de mejorar los movimientos motrices y equilibrio, radica en personas con problemas de comunicación o comportamiento, sobre todo en niños y jóvenes.

alimentación







Galletas de concentrado. Son un alimento compuesto y completo para cumplir las necesidades básicas en una dieta equilibrada del animal.Son fáciles de suministrar, normalmente junto con el heno y las zanahorias. Debemos tener en cuenta la actividad realizada por el equino para elegir el concentrado adecuado. No es lo mismo que sea un caballo para montar, que uno de carreras o que un poni.Heno.Hay dos tipos de heno, según el momento de la cosecha. El primero, a finales de primavera, tiene un valor nutricional mayor que el de la segunda cosecha, que se realiza normalmente en Agosto. Debe dejarse marchitar durante al menos seis semanas. El caballo puede tomar cuanto heno desee, normalmente lo hace para evitar el aburrimiento, pero siempre debe ser de buena calidad. En caballos con problemas respiratorios es aconsejable humedecer el heno antes de la ingesta.
Hierba. Las hierbas suministran los minerales necesarios para su dieta. El caballo utiliza sus labios flexibles para seleccionar la hierba que más le gusta. Los caballos que suelen alimentarse con hierba tienen el vientre más abultado, por lo que a los caballos de carreras, por ejemplo, se les restringe esta práctica.
Avena.La avena es un alimento muy nutritivo y fácil de digerir, especialmente, si se combina con el heno. Contribuye a mantener al caballo en buena forma y con energía, por lo que es recomendable para los caballos que tienen que dar un buen rendimiento durante largos periodos de tiempo.
Zanahorias. Son una fuente de vitamina A, ya que son ricas en caroteno. Se utilizan normalmente para completar la dieta diaria de los caballos. Remolacha Forrajera.Tienen poco valor nutricional, como las zanahorias, pero sirven para completar su dieta ya que son jugosas y al animal le gusta.Para caballos flacos, se recomienda la remolacha desecada, ya que es rica en calorías. La pulpa desecada primero ha de estar en remojo para evitar cólicos y debe consumirse en las 24 horas siguientes para que no fermente.
Golosinas.Los dulces, como para casi la totalidad de los animales, no son buenos, pero a quién le amarga un dulce?Principalmente les gustan los terrones de azúcar y las pastillas de menta, pero hay que intentar suprimir este elemento de su dieta.También existen galletas para caballos con sabor a manzana o zanahoria.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Cuidados


Para empezar a tener relación con el mundo de los equinos, es importante empezar con uno que sea dócil y ya esté acostumbrado a ser montado.Se recomienda empezar con una yegua, o un macho castrado, ya que los machos jóvenes y sin castrar pueden resultar más nerviosos y difíciles de controlar por el simple hecho de oler a una hembra en celo.El mejor ejemplar para tomar contacto con estos animales suele ser una yegua de siete años de edad, acostumbrada a estar con personas y a ser montada, aunque siempre es recomendable la ayuda de un experto para adquirir cierta técnica y dominio con el caballo.La manera de acercarse el caballo es de frente, de forma que pueda vernos y escucharnos. El primar paso es extender el brazo de manera que lo pueda oler y al acercarnos, acariciar su cuello con palmaditas leves para demostrarle que no se tiene miedo.El caballo necesita unos cuidados mínimos para su bienestar. Un factor a tener en cuenta es el espacio vital donde se pueda sentir cómodo, para evitar que se ponga nervioso y poder lastimarse.Otros puntos que no deben descuidarse son:Visita del veterinario: en el caso de los equinos, se recomienda al menos una media de dos veces al año.
Cuidado dental: es de especial importancia una revisión dental periódica realizada por el veterinario. Normalmente, cada seis meses se le ha de realizar una lima de odontofitos.
Vacunación: la vacunación también debe hacerse de forma periódica, según las indicaciones y normas veterinarias que existen. Se hace espacial hincapié en aquellos caballos que suelen frecuentar concursos, ferias o exhibiciones.Desparasitación: El caballo puede albergar permanentemente parásitos. En el medio ambiente del caballo (hierba, agua, prados) existen numerosos parásitos microscópicos. La desparasitación periódica permite romper el ciclo y evitar posibles enfermedades.Alimentación: El caballo necesita una alimentación adecuada y variada teniendo en cuenta su edad, raza y actividad. Posibles problemas derivados de una mala alimentación pueden ser la obesidad o la anemia.En la sección dedicada a alimentación os damos más detalles para conseguir una dieta equilibrada para vuestro caballo.