
miércoles, 12 de noviembre de 2008
martes, 11 de noviembre de 2008
lunes, 6 de octubre de 2008
La Doma


Los animales en general suelen aportar mucho más a las personas que la simple utilidad que puedan tener.En el caso de los caballos, además de su compañía, se han realizado estudios por veterinarios y científicos para desarrollar una terapia que ayude a sanar al ser humano, tanto física como mentalmente. Una de estas terapias es la llamada equinoterapia o hipoterapia.En ella es básico el movimiento del caballo, su andar, pero también su expresión y forma de comportarse.Con la equinoterapia se han conseguido muy buenos resultados al tratar a niños con problemas psicológicos o personas con dificultad para desarrollar ciertos movimientos.La equinoterapia no consiste en enseñar al enfermo a montar a caballo. Se basa en la colocación del paciente de forma adecuada a cada caso particular, de manera que el movimiento estimule su cuerpo y así facilitar la rehabilitación.
Los primeros en darse cuenta de los efectos terapéuticos del caballo fueron los griegos, ya que la equitación en la época era un deporte muy apreciado, que además tonificaba el cuerpo y ayudaba a mejorar el estado de ánimo.
Más tarde, diversos estudios dieron como resultado que montar a caballo resultaba beneficioso ya que mejoraba los movimientos y el equilibrio de quienes lo practicaban. Por eso, muchos científicos utilizaron esta medicina natural para combatir trastornos motrices, psicológicos e incluso neurológicos.
El mayor auge de esta terapia se dio en los años 60 en Alemania, donde se ha demostrado con hechos que la terapia con caballos tiene efectividad en el tratamiento de muchas enfermedades.
La equinoterapia consiste en la integración del caballo y la persona en un solo ser. La relación que existe entre el movimiento del animal y la respuesta de la persona enferma es la base de esta medicina natural.En personas con dificultades motrices, el trote del caballo es esencial ya que produce sensaciones muy similares a las que sentimos los humanos al caminar, por lo que el enfermo vuelve a familiarizarse con este movimiento.Precisamente el trote del caballo tiene varias modalidades, dependiendo de la fuerza o velocidad que le del animal, por tanto, las respuestas que producen en las personas son muy variadas y agilizan su recuperación.Los movimientos del andar equino producen vibraciones que a su vez se transmiten por la médula, con una frecuencia aproximada de 180 oscilaciones por minuto. Por tanto, el cerebro recibe la misma información que si caminara. Por ello, es fundamental cabalgar sin montura, para que el contacto con el animal sea total y la persona reciba el calor que desprende el caballo, así como el movimiento en las piernas y pelvis. El caballo es el único animal que produce este estímulo neurológico.Para los familiares de las personas enfermas, la equinoterapia también puede serle muy útil para mantener el ánimo arriba.
La otra aplicación más común, además de mejorar los movimientos motrices y equilibrio, radica en personas con problemas de comunicación o comportamiento, sobre todo en niños y jóvenes.
Los primeros en darse cuenta de los efectos terapéuticos del caballo fueron los griegos, ya que la equitación en la época era un deporte muy apreciado, que además tonificaba el cuerpo y ayudaba a mejorar el estado de ánimo.
Más tarde, diversos estudios dieron como resultado que montar a caballo resultaba beneficioso ya que mejoraba los movimientos y el equilibrio de quienes lo practicaban. Por eso, muchos científicos utilizaron esta medicina natural para combatir trastornos motrices, psicológicos e incluso neurológicos.
El mayor auge de esta terapia se dio en los años 60 en Alemania, donde se ha demostrado con hechos que la terapia con caballos tiene efectividad en el tratamiento de muchas enfermedades.
La equinoterapia consiste en la integración del caballo y la persona en un solo ser. La relación que existe entre el movimiento del animal y la respuesta de la persona enferma es la base de esta medicina natural.En personas con dificultades motrices, el trote del caballo es esencial ya que produce sensaciones muy similares a las que sentimos los humanos al caminar, por lo que el enfermo vuelve a familiarizarse con este movimiento.Precisamente el trote del caballo tiene varias modalidades, dependiendo de la fuerza o velocidad que le del animal, por tanto, las respuestas que producen en las personas son muy variadas y agilizan su recuperación.Los movimientos del andar equino producen vibraciones que a su vez se transmiten por la médula, con una frecuencia aproximada de 180 oscilaciones por minuto. Por tanto, el cerebro recibe la misma información que si caminara. Por ello, es fundamental cabalgar sin montura, para que el contacto con el animal sea total y la persona reciba el calor que desprende el caballo, así como el movimiento en las piernas y pelvis. El caballo es el único animal que produce este estímulo neurológico.Para los familiares de las personas enfermas, la equinoterapia también puede serle muy útil para mantener el ánimo arriba.
La otra aplicación más común, además de mejorar los movimientos motrices y equilibrio, radica en personas con problemas de comunicación o comportamiento, sobre todo en niños y jóvenes.
alimentación



Galletas de concentrado. Son un alimento compuesto y completo para cumplir las necesidades básicas en una dieta equilibrada del animal.Son fáciles de suministrar, normalmente junto con el heno y las zanahorias. Debemos tener en cuenta la actividad realizada por el equino para elegir el concentrado adecuado. No es lo mismo que sea un caballo para montar, que uno de carreras o que un poni.Heno.Hay dos tipos de heno, según el momento de la cosecha. El primero, a finales de primavera, tiene un valor nutricional mayor que el de la segunda cosecha, que se realiza normalmente en Agosto. Debe dejarse marchitar durante al menos seis semanas. El caballo puede tomar cuanto heno desee, normalmente lo hace para evitar el aburrimiento, pero siempre debe ser de buena calidad. En caballos con problemas respiratorios es aconsejable humedecer el heno antes de la ingesta.
Hierba. Las hierbas suministran los minerales necesarios para su dieta. El caballo utiliza sus labios flexibles para seleccionar la hierba que más le gusta. Los caballos que suelen alimentarse con hierba tienen el vientre más abultado, por lo que a los caballos de carreras, por ejemplo, se les restringe esta práctica.
Avena.La avena es un alimento muy nutritivo y fácil de digerir, especialmente, si se combina con el heno. Contribuye a mantener al caballo en buena forma y con energía, por lo que es recomendable para los caballos que tienen que dar un buen rendimiento durante largos periodos de tiempo.
Zanahorias. Son una fuente de vitamina A, ya que son ricas en caroteno. Se utilizan normalmente para completar la dieta diaria de los caballos. Remolacha Forrajera.Tienen poco valor nutricional, como las zanahorias, pero sirven para completar su dieta ya que son jugosas y al animal le gusta.Para caballos flacos, se recomienda la remolacha desecada, ya que es rica en calorías. La pulpa desecada primero ha de estar en remojo para evitar cólicos y debe consumirse en las 24 horas siguientes para que no fermente.
Golosinas.Los dulces, como para casi la totalidad de los animales, no son buenos, pero a quién le amarga un dulce?Principalmente les gustan los terrones de azúcar y las pastillas de menta, pero hay que intentar suprimir este elemento de su dieta.También existen galletas para caballos con sabor a manzana o zanahoria.
Hierba. Las hierbas suministran los minerales necesarios para su dieta. El caballo utiliza sus labios flexibles para seleccionar la hierba que más le gusta. Los caballos que suelen alimentarse con hierba tienen el vientre más abultado, por lo que a los caballos de carreras, por ejemplo, se les restringe esta práctica.
Avena.La avena es un alimento muy nutritivo y fácil de digerir, especialmente, si se combina con el heno. Contribuye a mantener al caballo en buena forma y con energía, por lo que es recomendable para los caballos que tienen que dar un buen rendimiento durante largos periodos de tiempo.
Zanahorias. Son una fuente de vitamina A, ya que son ricas en caroteno. Se utilizan normalmente para completar la dieta diaria de los caballos. Remolacha Forrajera.Tienen poco valor nutricional, como las zanahorias, pero sirven para completar su dieta ya que son jugosas y al animal le gusta.Para caballos flacos, se recomienda la remolacha desecada, ya que es rica en calorías. La pulpa desecada primero ha de estar en remojo para evitar cólicos y debe consumirse en las 24 horas siguientes para que no fermente.
Golosinas.Los dulces, como para casi la totalidad de los animales, no son buenos, pero a quién le amarga un dulce?Principalmente les gustan los terrones de azúcar y las pastillas de menta, pero hay que intentar suprimir este elemento de su dieta.También existen galletas para caballos con sabor a manzana o zanahoria.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Cuidados

Para empezar a tener relación con el mundo de los equinos, es importante empezar con uno que sea dócil y ya esté acostumbrado a ser montado.Se recomienda empezar con una yegua, o un macho castrado, ya que los machos jóvenes y sin castrar pueden resultar más nerviosos y difíciles de controlar por el simple hecho de oler a una hembra en celo.El mejor ejemplar para tomar contacto con estos animales suele ser una yegua de siete años de edad, acostumbrada a estar con personas y a ser montada, aunque siempre es recomendable la ayuda de un experto para adquirir cierta técnica y dominio con el caballo.La manera de acercarse el caballo es de frente, de forma que pueda vernos y escucharnos. El primar paso es extender el brazo de manera que lo pueda oler y al acercarnos, acariciar su cuello con palmaditas leves para demostrarle que no se tiene miedo.El caballo necesita unos cuidados mínimos para su bienestar. Un factor a tener en cuenta es el espacio vital donde se pueda sentir cómodo, para evitar que se ponga nervioso y poder lastimarse.Otros puntos que no deben descuidarse son:Visita del veterinario: en el caso de los equinos, se recomienda al menos una media de dos veces al año.
Cuidado dental: es de especial importancia una revisión dental periódica realizada por el veterinario. Normalmente, cada seis meses se le ha de realizar una lima de odontofitos.
Vacunación: la vacunación también debe hacerse de forma periódica, según las indicaciones y normas veterinarias que existen. Se hace espacial hincapié en aquellos caballos que suelen frecuentar concursos, ferias o exhibiciones.Desparasitación: El caballo puede albergar permanentemente parásitos. En el medio ambiente del caballo (hierba, agua, prados) existen numerosos parásitos microscópicos. La desparasitación periódica permite romper el ciclo y evitar posibles enfermedades.Alimentación: El caballo necesita una alimentación adecuada y variada teniendo en cuenta su edad, raza y actividad. Posibles problemas derivados de una mala alimentación pueden ser la obesidad o la anemia.En la sección dedicada a alimentación os damos más detalles para conseguir una dieta equilibrada para vuestro caballo.
Cuidado dental: es de especial importancia una revisión dental periódica realizada por el veterinario. Normalmente, cada seis meses se le ha de realizar una lima de odontofitos.
Vacunación: la vacunación también debe hacerse de forma periódica, según las indicaciones y normas veterinarias que existen. Se hace espacial hincapié en aquellos caballos que suelen frecuentar concursos, ferias o exhibiciones.Desparasitación: El caballo puede albergar permanentemente parásitos. En el medio ambiente del caballo (hierba, agua, prados) existen numerosos parásitos microscópicos. La desparasitación periódica permite romper el ciclo y evitar posibles enfermedades.Alimentación: El caballo necesita una alimentación adecuada y variada teniendo en cuenta su edad, raza y actividad. Posibles problemas derivados de una mala alimentación pueden ser la obesidad o la anemia.En la sección dedicada a alimentación os damos más detalles para conseguir una dieta equilibrada para vuestro caballo.
martes, 30 de septiembre de 2008
Orígenes


Especie: Caballo; Nombre científico: Equus caballus.
El caballo es un mamífero herbívoro perisodáctilo que pertenece a la familia de los équidos.Esta familia consta de tres grupos diferentes: las cebras, originarias de África, los asnos, que normalmente habitan en Asia y los caballos propiamente dichos.
Los primeros ejemplares de caballos, tal y como los conocemos hoy en día, aparecieron en las llanuras africanas, aproximadamente cuatro millones de años atrás. Se tiene la teoría de que hombre y caballo fueron evolucionando paralelamente, en parte para evitar depredadores comunes a las dos especies.Durante miles de años, el caballo fue otra pieza más de caza para alimentar al hombre prehistórico.
Su velocidad de galope en la carrera no facilitaba su caza, en especial teniendo en cuenta los medios rudimentarios de aquellos tiempos, pero más tarde, por medio de emboscadas, consiguieron hacerse con algunos ejemplares.Existen datos de un posible peligro de extinción, cuando los humanos consiguieron ser depredadores de los caballos, pero la agricultura facilitó la integración y la cooperación de ambas especies para el bien común.El caballo es uno de los animales domésticos más bellos y a la vez que más ha contribuido al desarrollo del hombre, haciéndole la vida más fácil.Un dato a destacar es que en sus orígenes contaba con cuatro dedos en las patas delanteras y tres en las traseras, pero en su evolución ha ido perdiendo dedos hasta tener un solo dedo, es decir, se ha convertido en monodáctilo.
En el desarrollo del caballo en España, tiene especial importancia la aparición del asno como animal doméstico y de carga.Existen evidencias de que los caballos fueron domesticados hace cinco o seis mil años. Los primeros en la domesticación del caballo fueron las tribus nómadas, a medida que viajaban a través de las distintas regiones.La civilización romana también fue una de las que más importancia le concedió a la cría del caballo y, en especial, de los mulos, muy útiles para el transporte de mercancías y las tareas agrícolas de la época.
En el desarrollo del caballo en España, tiene especial importancia la aparición del asno como animal doméstico y de carga.Existen evidencias de que los caballos fueron domesticados hace cinco o seis mil años. Los primeros en la domesticación del caballo fueron las tribus nómadas, a medida que viajaban a través de las distintas regiones.La civilización romana también fue una de las que más importancia le concedió a la cría del caballo y, en especial, de los mulos, muy útiles para el transporte de mercancías y las tareas agrícolas de la época.
Evolución y historia

Según los fósiles conocidos, los primeros ungulados aparecen en Asia, en el Paleoceno superior de China. El caballo pertenece a la orden del perisodáctilos, es decir, los ungulados provistos de un número impar de dedos. Uno de estos dedos es predominante y asegura el principal apoyo del animal.
Los caballos pertenecen a la familia de los Equidae, dónde también encontramos a los asnos y a las cebras. Reunidos bajo un único género, Equus, los équidos están repartidos en siete especies:
Equus caballus (caballo doméstico)
Equus przewalski (caballo de Prezewalski)
Equus asinus (asno salvaje de África)
Equus bemionus (asno salvaje de Asia)
Equus kiang (kiang)
Equus zebra (cebra de montaña)
Equus burchelli (cebra de Burchell)
Los primeros équidos poseían cuatro dedos en cada extremidad de sus miembros anteriores y solamente tres en los posteriores. Como resultado de una adaptación progresiva a la carrera, el número de dedos que descansan en el suelo, a lo largo de las edades, luego a tres, posteriormente a dos, hasta la aparición del casco único, característica del caballo actual.
Aparecido durante Eoceno, hace alrededor de 54 millones de años, durante mucho tiempo se ha creído que el antepasado más lejano del caballo era el "Hyracotherium leporinum". Pero, estudios recientes los emplazan entre los Paleotheres.
No es hasta casi el final del Plioceno, hace menos de dos millones de años, que la forma actual del caballo se estabiliza con el Pliohippus.Descubiertos en Estados Unidos, los fósiles atestiguan, por primera vez, la presencia de un dedo único, superado por miembros más alargados que los de sus predecesores.
Los primeros caballos tenían la talla de un cordero, varios dedos en cada pie y dientes adaptados para comer hojas tiernas. Los verdaderos caballos del género Equus aparecieron en América del Norte. El "Orohippus agilis" es uno de los caballos más antiguos conocidos. Sus dientes de corona baja ya estaban adaptados para comer hojas. Pero ya sus premolares eran de mayor tamaño. Este caballo medía 40 cm de cruz.
La historia de los caballos está íntimamente ligada a los cambios climáticos. Después de una evolución larga en el transcurso del Eoceno, cuando el supercontinente se separó, los caballos emigraron hacia Eurasia en el curso de Oligoceno. Ya de tamaño grande, comenzaron a parecerse a los caballos actuales.
El Anchitheriinae fue el primer ejemplar que aparece en Europa. Su pie había conservado tres dedos del pie. Su cuello era más largo que el de los caballos actuales. La especie va entonces a evolucionar sobre todo en América del Norte. Va a hacerse más grande y más adaptada a la carrera.
Durante el transcurso del Oligoceno, hace aproximadamente 30 millones de años, la regresión de los bosques forzó una nueva evolución de los caballos. Tienen que adaptarse a un suelo más duro y a un medio más abierto, frecuentado por numerosos depredadores. Miembros más largos favorecen la huida. Esta especialización también afecto a los dedos, produciéndose una reducción progresiva del número de dedos. La almohadilla plantar desaparece para dejar sitio a un único casco sólido.
Paralelamente, la talla y la potencia de los caballos aumentan. También su dentadura se adapta a su nueva dieta: hierbas duras.Con el comienzo del Mioceno, los dientes se transforman ya en verdaderas muelas, mejor adaptadas a las gramíneas. Los premolares se hicieron más grandes y acabaron por parecerse a los molares. Estamos ya antes los verdaderos precursores de los caballos modernos.
El Hipparion coloniza Eurasia y África al fin del Mioceno. Los huesos de los miembros de los caballos actuales están dotados de un mecanismo de bloqueo que le permite al animal tenerse en pie sin esfuerzo. El Hipparion no disponía de tal mecanismo.
Los caballos pertenecen a la familia de los Equidae, dónde también encontramos a los asnos y a las cebras. Reunidos bajo un único género, Equus, los équidos están repartidos en siete especies:
Equus caballus (caballo doméstico)
Equus przewalski (caballo de Prezewalski)
Equus asinus (asno salvaje de África)
Equus bemionus (asno salvaje de Asia)
Equus kiang (kiang)
Equus zebra (cebra de montaña)
Equus burchelli (cebra de Burchell)
Los primeros équidos poseían cuatro dedos en cada extremidad de sus miembros anteriores y solamente tres en los posteriores. Como resultado de una adaptación progresiva a la carrera, el número de dedos que descansan en el suelo, a lo largo de las edades, luego a tres, posteriormente a dos, hasta la aparición del casco único, característica del caballo actual.
Aparecido durante Eoceno, hace alrededor de 54 millones de años, durante mucho tiempo se ha creído que el antepasado más lejano del caballo era el "Hyracotherium leporinum". Pero, estudios recientes los emplazan entre los Paleotheres.
No es hasta casi el final del Plioceno, hace menos de dos millones de años, que la forma actual del caballo se estabiliza con el Pliohippus.Descubiertos en Estados Unidos, los fósiles atestiguan, por primera vez, la presencia de un dedo único, superado por miembros más alargados que los de sus predecesores.
Los primeros caballos tenían la talla de un cordero, varios dedos en cada pie y dientes adaptados para comer hojas tiernas. Los verdaderos caballos del género Equus aparecieron en América del Norte. El "Orohippus agilis" es uno de los caballos más antiguos conocidos. Sus dientes de corona baja ya estaban adaptados para comer hojas. Pero ya sus premolares eran de mayor tamaño. Este caballo medía 40 cm de cruz.
La historia de los caballos está íntimamente ligada a los cambios climáticos. Después de una evolución larga en el transcurso del Eoceno, cuando el supercontinente se separó, los caballos emigraron hacia Eurasia en el curso de Oligoceno. Ya de tamaño grande, comenzaron a parecerse a los caballos actuales.
El Anchitheriinae fue el primer ejemplar que aparece en Europa. Su pie había conservado tres dedos del pie. Su cuello era más largo que el de los caballos actuales. La especie va entonces a evolucionar sobre todo en América del Norte. Va a hacerse más grande y más adaptada a la carrera.
Durante el transcurso del Oligoceno, hace aproximadamente 30 millones de años, la regresión de los bosques forzó una nueva evolución de los caballos. Tienen que adaptarse a un suelo más duro y a un medio más abierto, frecuentado por numerosos depredadores. Miembros más largos favorecen la huida. Esta especialización también afecto a los dedos, produciéndose una reducción progresiva del número de dedos. La almohadilla plantar desaparece para dejar sitio a un único casco sólido.
Paralelamente, la talla y la potencia de los caballos aumentan. También su dentadura se adapta a su nueva dieta: hierbas duras.Con el comienzo del Mioceno, los dientes se transforman ya en verdaderas muelas, mejor adaptadas a las gramíneas. Los premolares se hicieron más grandes y acabaron por parecerse a los molares. Estamos ya antes los verdaderos precursores de los caballos modernos.
El Hipparion coloniza Eurasia y África al fin del Mioceno. Los huesos de los miembros de los caballos actuales están dotados de un mecanismo de bloqueo que le permite al animal tenerse en pie sin esfuerzo. El Hipparion no disponía de tal mecanismo.
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